lunes, 27 de marzo de 2017

La verdad detrás del bulo sobre la agresión de un musulmán en un centro médico

La historia, difundida en Facebook, fue protagonizada por un hombre ebrio y ocurrió en Rusia


La supuesta historia de un supuesto musulmán que agredió a un médico en un centro de salud español ha sobrepasado los tres millones de visitas en Facebook. Pero solo la mitad del relato es verdadero: Es cierto que hubo una agresión en un centro de salud pero el protagonista era un ruso en estado de embriaguez y ocurrió en la localidad rusa de Nóbgorod.
En las imágenes, que Juan Manuel González Sosa publicó en su cuenta de Facebook el pasado 25 de marzo, se aprecia cómo un hombre zarandea y golpea a una persona vestida con una bata blanca. Segundos después aparece una mujer, aparentemente una enfermera, que trata de separarlos. En ese momento, el hombre ataca a puñetazos a ambos.
González Sosa aclara lo que las imágenes no cuentan: “Musulmán dando las gracias por su acogida en Europa en un centro de salud español. Imágenes que TVE no difunde para no caer en la alarma social”. Y añade: “¡Manda huevos, nos van a comer con patatas!
No explica, sin embargo, cómo obtuvo las imágenes ni cómo supo que se trataba de un hombre que profesa el islam. En el audio tan solo se puede apreciar que el hombre grita en una lengua que no es la española. Pero tampoco grita en árabe sino ruso.
La realidad detrás de esta historia la difundió en Twitter Rustem Adagamov, uno de los blogueros más famosos de Rusia, el pasado 24 de febrero. Adagamov explica que un hombre ebrio “golpea a un guardia, un enfermero y una enfermera” causando a una de sus víctimas una conmoción cerebral y una fractura de cráneo, y cita como fuente a MedRussia, una publicación dedicada a la cobertura de temas relacionados con la salud en Rusia.

martes, 21 de marzo de 2017

España, el tercer país de la UE en el que más subió la pobreza en la crisis

La población en riesgo de pobreza creció 4,8 puntos durante la crisis y se situó en el 28,6% del total, solo por delante de Grecia, Chipre o Italia

Tras seis años consecutivos de crisis, la economía española ha encaminado una recuperación inédita por la velocidad del crecimiento y por la diferencia frente a sus principales vecinos europeos. El PIB ha avanzado un 3,2% anual en 2015 y en 2016 y en esos dos ejercicios se han creado 958.000 puestos de trabajo (495.000 en 2015 y 463.000 en 2016), mientras que la tasa de desempleo ha retrocedido cinco puntos, desde el 23,7% al 18,63% de la población activa.

Unos beneficios que no han llegado a una gran parte de la población, muy castigada por el paro de larga duración, la falta de cualificación y los bajos salarios. Fue Ángel Gurría, el secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el que dio la voz de alarma la pasada semana durante la presentación del informe del citado organismo sobre la economía española. “La crisis ha dejado cicatrices que menoscaban el bienestar, siendo las más visibles unos niveles todavía muy elevados de desempleo, pobreza y desigualdad. Es fundamental que España consiga incorporar a un mayor número de personas al mercado de trabajo, pero también debe centrarse en la calidad del empleo para asegurarse de que las ventajas del crecimiento se comparten en mayor medida entre la población y para crear mejores oportunidades para las generaciones futuras”, remarcó Gurría durante su intervención. Un análisis que choca con el diagnóstico del Ejecutivo, que defiende la fortaleza de la economía española, con un crecimiento del PIB que duplica a la media de la zona euro y una creación de empleo de medio millón de puestos de trabajo que puede devolver la cifra de ocupados a niveles precrisis a final de esta legislatura.

Los datos de Eurostat, la oficina estadística de la Comisión Europea, avalan las tesis de la OCDE. Este organismo mide la desigualdad a través de una estadística que compara la evolución de los ingresos del 20% de la población con la mayor renta disponible y la compara con los del 20 % con menor renta disponible. En 2008, el 20% más rico ganaba 4,9 veces más que el 20% más pobre; siete años después, esa cifra subió a 5,2, tres décimas de incremento. En esa estadística hay cuatro naciones (Lituania, Rumania, España y Estonia) donde la desigualdad ha crecido por encima de un punto, más de tres veces que la media en la zona euro. El caso de España es especialmente llamativo porque es el más grande y el más desarrollado de los cuatro. En 2008, el 20% más rico ganaba 5,6 veces más que el 20% más pobre, mientras que en 2015, esa cifra escala al 6,9. Solo Lituania, Rumanía o Bulgaria tienen porcentajes superiores. En el otro lado hay doce países de la UE en los que la brecha entre los más ricos y los más pobres se ha reducido en la crisis y entre ellos se encuentran Portugal (6), Alemania (4,8), Francia (4,3), Holanda o Bélgica (3,8).
El otro indicador que revela el deterioro de las condiciones de vida en España es el del porcentaje de población en riesgo de pobreza. Eurostat incluye aquí a los ciudadanos que perciban unos ingresos por debajo del 60% de la media nacional una vez recibidas las transferencias sociales correspondientes (pensiones, prestaciones por paro, ayudas públicas….). En 2008, el porcentaje de población en esa situación era del 21,7% en la zona euro, del 23,7% en la Unión Europea y del 23,8% en España. Siete años después, esos porcentajes se han situado en el 23,1% (subida de 1,4 puntos), en el 23,7% (sin cambios) y en el 28,6% (4,8 puntos). De esta manera, España se ha convertido en el tercer país de la UE en el que más población ha pasado a estar en riesgo de pobreza durante la crisis, con un avance de 4,8 puntos, solo superada por Grecia y Chipre, ambas sometidas a los ajustes draconianos tras ser rescatadas. En este avance ha tenido un peso determinante la devaluación salarial iniciada en 2012 y las sucesivas subidas de impuestos que se han aprobado en las dos legislaturas de Mariano Rajoy. Especialmente llamativa fue la subida del tipo general del IVA, cuyo incremento de tres puntos la situó como la nación que más incrementó la presión fiscal en ese tributo.
En diez de los 27 países que componen la UE, la población en riesgo de pobreza ha bajado durante la crisis. Especialmente llamativos son los recortes experimentados por los países menos desarrollados. El ajuste más importante se ha producido en el caso de Polonia, en el que ese colectivo ha pasado del 30,5% de la población en 2008 al 23,4% en 2015, con un ajuste de 7,1 puntos, seguido por Rumania, con otro ajuste de 6,8 puntos, en el que el colectivo afectado por el riesgo de pobreza ha descendido desde el 44,2% al 37,4% de la población.

viernes, 10 de marzo de 2017

Los rostros más influyentes del Opus Dei en España

No son Dios, pero están en todas partes. Algunos lucen carteras de ministros. 

Otros cruzaron una puerta giratoria y aparecieron en el consejo de dirección de una gran empresa. 
Como no podía ser de otra manera, tampoco faltan los condenados por corrupción. 

Entre unos y otros hay hueco para personajes de distinta estirpe, como el diseñador del Seat León, el psqiuiatra de Mariló Montero, un torero, el ex presidente de un importante club de fútbol o el jefe médico de uno de sus rivales. 

Ya sea en un despacho del Tribunal Constitucional o en la lujosa casa de un banquero, el espíritu del Opus Dei sigue diciendo presente. 

A continuación, Público presenta una lista con 74 nombres relevantes de este grupo ultracatólico en España. 
No están todos los que son, pero son todos los que están.
Luis de Guindos. Ministro de Economía.
Jorge Fernández Díaz, ex ministro de Interior.
Federico Trillo, ex ministro de Defensa y ex embajador en Londres.
Fernando Martí. Presidente del Consejo de Seguridad Nuclear.
Benigno Blanco. Ex secretario de Estado durante el Gobierno de José María Aznar durante ocho años -primero de Aguas y después de Infraestructuras-. Ex presidente y actual vocal del Foro de la Familia.
Juan José Nieto. Director General de Educación Infantil, Primaria y Secundaria de la Comunidad de Madrid, designado por Cristina Cifuentes en julio de 2015. Anteriormente fue director del Instituto Julio Verne de Leganés.
Juan Cotino. Ex presidente de las cortes Valencianas. Vinculado a las tramas Gürtel y Brugal.
Francisco Gilet Girart. Ex diputado del PP. Ex consejero del Gobierno Balear.
José Manuel Romay Beccaría, presidente del Consejo de Estado de España.
Rafa Larreina, ex diputado de Amaiur. Integrante de Eusko Alkartasuna (EA).
Juan Carlos Mujika. Ex integrante de la Ejecutiva de EA en Araba. Responsable de información del Opus Dei en Euskadi. Sobrino de José Javier Múgica, concejal de UPN en Leitza que fue asesinado por ETA el 14 de julio de 2001.
Antoni Subirà Claus. Uno de los fundadores del partido Convergència Democràtica de Catalunya. Ex Consejero de Industria, Comercio y Turismo de la Generalitat.
Jesús Pedroche. Ex senador del PP y ex presidente de la Asamblea de Madrid. Fue consejero de Presidencia del Gobierno de la Comunidad de Madrid durante la etapa de Alberto Ruiz-Gallardón. Acaba de ser condenado a dos años y seis meses de prisión por su participación en la trama de las Tarjetas Black - llegó a gastar 132 mil euros- cuando se desempeñaba como consejero de Caja Madrid a propuesta del PP.
Miguel Ángel Serna Oliveira. Político del PP. Fue consejero de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Cantabria desde junio de 2011 hasta septiembre de 2015.
Isabel Tocino. Política del PP. Ex ministra de Medio Ambiente entre 1996 y 2000. En la actualidad forma parte del Consejo de Administración del Banco Santander, Ence y Enagás. Además forma parte del Consejo de Estado como consejera electiva.
Arsenio Fernández Mesa. Ex director General de la Guardia Civil y ahora consejero de Red Eléctrica.
Ignacio Cosidó. Ex director General de la Policía.
Julieta de Micheo. Actual jefa de Gabinete del ministerio de Sanidad. Fue jefa de Secretaría de Trillo durante su etapa de Ministro de Defensa. Militante antiabortista.
Carlos Aragonés, ex jefe de gabinete de José María Aznar y marido de la ex consejera de Educación madrileña, Lucía Figar, quien dimitió tras ser imputada en el caso Púnica.
Lourdes Méndez Monasterio, ex diputada del PP.
Vicente Martínez Pujalte, ex diputado del PP. Abandonó el Opus Dei poco antes de casarse en agosto de 2012 con la ex secretaria de Estado de Turismo, Isabel Borrego Cortés.
Eusebio Orrasco García. Ex alcalde de Cogeces del Monte (Valladolid) por el PP.
José Rocamora Ruiz. Ex alcalde del PP de Granja de Rocamora (Alicante), donde gobernó durante 36 años ininterrumpidos. Pasó por UCD, Alianza Popular y PP.
Gerardo Jesús Conde Roa, ex alcalde de Santiago de Compostela.
Joan Gaspart. Dirige el grupo hotelero HUSA. Entre julio de 2000 y febrero de 2003 fue presidente del Fútbol Club Barcelona.
Adolfo Cazorla. Director del Grupo de Investigación GESPLAN, que trabaja en el ámbito del desarrollo rural. Fue miembro del consejo de administración de ENRESA (2012-2014).
Enrique Sendagorta. Fundador de la empresa vasca de fabricación militar SENER. En 2014 fue galardonado por el Rey Juan Carlos I con el Premio Reino de España a la Trayectoria Empresarial.
Rafael Ramonet Gil. Portavoz del Opus Dei en España entre 1996 y 2003. Actualmente es el presidente de Prestomedia, un grupo que engloba "una serie de empresas de comunicación Integral, Relaciones Públicas y consultoría constituidas por profesionales especializados en diseño, creación y ejecución de estrategias de comunicación empresarial e institucional, tanto interna como externa, corporativa, de marketing relacional y de gestión de crisis".
Eva Latonda. Una de las responsables de la agencia "Con causa", que ha realizado campañas para la Fundación Atresmedia, la cadena COPE y la Comunidad de Madrid, entre otras. Se define como "actriz, crítica de cine y teatro, escritora y docente".
Macarena Martínez-Echevarría. Directora de Verderón Eventos. Realizó la decoración de la Nunciatura de Madrid durante la Jornada Mundial de la Juventud.
Covadonga O'Shea y Artiñano. Periodista, escritora y empresaria. Fundadora de la revista Telva. Su hermana Paloma O'Shea se casó con el extinto banquero Emilio Botín. Es la presidenta de Ediciones Cónica.
Teresa Rivero Sánchez-Romate. Empresaria y expresidenta del Rayo Vallecano. Viuda del empresario José María Ruiz-Mateos, quien también formó parte del Opus Dei.
Milagros Inaraja. Ex presidenta de la Federación Nacional de Administradores de Loterías entre 1986 y 1994. Propietaria de una agencia de loterías en el barrio madrileña de Hortaleza. Su marido, el capitán de la aviación franquista Francisco Javier Saavedra, murió en un accidente aéreo el 3 de diciembre de 1972 en Tenerife.
Héctor Piñeiro López, oficial de la Armada española.
Isidro Fainé. Presidente de Gas Natural Fenosa, Criteria Caixa y de la Fundación Bancaria La Caixa. Ex presidente de La Caixa.
Emilio Sanz Sánchez. Consejero electivo del Consejo Consultivo de Castilla-La Mancha, designado por el Gobierno de María Dolores de Cospedal en 2012. Ex consejero de la desaparecida Caja Castilla La Mancha (designado por el PP). En 2013 fue imputado junto a otros miembros de la comisión ejecutiva de CCM por una serie de "operaciones singulares" que habrían derivado en perjuicio patrimonial para la entidad.
Teresa Sádaba. Ex directora del departamento de Relaciones Internacionales e Institucionales de Caja Navarra-Banca Cívica. Fue portavoz de la comisión de beatificación de Álvaro del Portillo.
Andrés Ollero. Magistrado del Tribunal Constitucional de España. Durante 17 años fue diputado del Partido Popular, llegando a ocupar el puesto de portavoz de Educación y Justicia.
José Luis Requero. Magistrado de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo. De 2001 a 2008 fue vocal del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) a propuesta del PP.
Jesús Santos. Ex teniente fiscal de la Audiencia Nacional. Abogado del PP en la Operación Taula.
Jesús Cardenal, ex fiscal general del Estado.
José Manuel Niederleytner. Decano del Colegio de Abogados de Tenerife.
Luis Sánchez Socías. Administrador regional del Opus Dei en España. Abogado del Estado. Miembro del Patronato de la Fundación IEISA, ligada al Opus.
Alfonso Aguiló. Presidente de la Confederación Española de Centros de Enseñanza(CECE), la patronal no religiosa de la enseñanza privada. Dirige además la Fundación Colegio Alborada y la Fundación Arenales.
Diego Poole. Antes hacía de payaso: en 1987, actuó en el Vaticano para Juan Pablo II. Ahora es profesor de Filosofía del Derecho en la Universidad Rey Juan Carlos, donde fue denunciado por el Sindicato de Estudiantes debido a sus comentarios homófobos.
Oscar López de Foronda. Economista. Ex decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Burgos.
José María Villalón. Jefe de los Servicios Médicos del Atlético de Madrid.
Concepción Medialdea. Coordinadora General del Instituto Valenciano de Fertilidad, Sexualidad y Relaciones Familiares (Ivaf).
Enrique Rojas Montes. Psiquiatra. Su mujer, Isabel Estapé, es miembro del consejo de administración de CriteriaCaixa. Enrique es el psiquiatra de varios famosos, entre los que se encuentra la presentadora Mariló Montero.
Natalia López-Moratalla. Presidenta honoraria de la Asociación Española de Bioética y Ética Médica. Catedrática de Bioquímica y Biología Molecular.
Ángel Jiménez Lacave. Presidente de la Fundación para el Desarrollo de la Oncología. Ex jefe del servicio de oncología médica del Hospital Universitario Central de Asturias.
José Luis Olaizola. Escritor y guionista. Premio Planeta en 1983. Presidente de la ONG Somos Uno, dedicada a la lucha contra la prostitución infantil en Tailandia.
Santi Rodríguez. Actor. El popular frutero de la serie Siete Vidas se declara "próximo" al Opus Dei.
Luis Ayllón, periodista de ABC.
José Calderero, periodista. Director de la web católica Alfa y Omega, publicación católica del Arzobispado de Madrid.
Joaquín Navarro-Valls. Periodista y médico. Portavoz de la Santa Sede durante 22 años (de 1984 a 2006), en el pontificado de Juan Pablo II. También trabajó durante 15 meses con Benedicto XVI. Actualmente es presidente del Consejo asesor de la Universidad Campus Bio-Médico de Roma y Presidente de la Fundación Telekom Italia.
Pilar Urbano. Periodista y escritora.
Luis Suárez Fernández. Profesor, historiador y académico. Está vinculado a la Fundación Francisco Franco.
Enrique García Ruiz de Galarreta. Director Gerente del Colegio de Ingenieros Industriales de Araba. Uno de los fundadores de Ingenieros para la Cooperación-Lankidetzarako Ingenieriak.
Chicha Solla. Diseñadora de moda gallega.
José Ramón Alba Riera. Ingeniero industrial y sacerdote. Diseñó el Seat León.
Juan Ignacio Arrieta Ochoa de Chinchetru. Secretario del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos desde el 15 de febrero de 2007. En 2013 fue elegido por el papa Francisco coordinador de la comisión para la reforma del Instituto para las Obras de Religión, también conocido como Banco Vaticano.
Lucio Ángel Vallejo Balda. Sacerdote, jurista y experto en asuntos económicos. Ex colaborador del Papa Francisco. Fue detenido en noviembre de 2015 por la Gendarmería Vaticana, acusado de revelación de secretos (habría entregado información reservada, incluidas grabaciones del propio Papa, para publicarlo en un libro). Fue condenado a 18 meses de prisión en una celda de la gendarmería vaticana. Después de seis meses de reclusión, el Papa le concedió la libertad condicional como acto de clemencia. Entonces volvió a la diócesis de Astorga.
Juan José Padilla. Torero.
Lázaro Linares. Entrenador de atletismo. Fue el responsable de las categorías inferiores de la Real Federación Española de Atletismo.
Isaac Viciosa. Atleta. Participó en los Juegos Olímpicos de Atlanta 96. Tras retirarse en 2006, decidió dedicarse a la formación de atletas de entre 6 y 18 años en la Escuela de Atletismo Habitare Isaac Viciosa de Valladolid.
Vicente López Alemany. Patrono y ex presidente del Banco de Alimentos de Madrid.
José Antonio Busto Villa. Ex presidente de la Federación Española de Bancos de Alimentos. Trabaja en CEPSA PROAS con categoría de director. Además, fue director general del Banco de Alimentos de Madrid entre 2001 y 2005.
Carmen Aguirre Castellanos. Presidenta del Banco de Alimentos de Badajoz. En diciembre pasado recibió el Premio Extremeño al Voluntariado Social.
Manuel Pérez Hernánde. Ex presidente del Banco de Alimentos de Las Palmas de Gran Canaria.
José Antonio García García, Presidente del Banco de Alimentos de Albacete.
Francisco del Pozo Blanco. Presidente del Banco de Alimentos de Santander.
Luis Torres Sánchez. Presidente de la Asociación Gijonesa de la Caridad.
María Victoria Troncoso. Condesa de Casa Flórez. Presidenta de la Fundación Síndrome de Down de Cantabria.
Casi 90 años después de su fundación, la orden religiosa más influyente de España se resiste a perder sus puestos clave en la estructura política, económica y empresarial de este país. 
Ya no son tan jóvenes. Quizás sean los últimos. 
Pero no bajan los brazos. Gracias a una férrea organización interna, siguen funcionando como uno de los lobbies más importantes del Estado.
Controlan mucho los tribunales y las audiencias. Hay un sistema formado por abogados, notarios, jueces y fiscales que son del Opus o tienen que ver con esta organización y que hacen piña”. Quien así habla es el catedrático de antropología filosófica de la Universidad de Sevilla,Jacinto Choza, quien permaneció durante 34 años dentro del grupo.Salió de allí en 1996.
No se alejó de la religión, pero sí de quienes seguían las enseñanzas de José María Escrivá de Balaguer, el mundialmente conocido sacerdote aragonés que fundó esta corriente eclesiástica en 1928. “Llegó un momento –recuerda Choza- en el que me pareció que lo que estaba viendo no era compatible con la doctrina cristiana”. 
Esas mismas “incompatibilidades” han generado varias deserciones en los últimos años. De hecho, a día de hoy existen distintos ex miembros del Opus dispuestos a relatar -aunque sea en un café y sin grabadora delante- sus vivencias.
También es cierto que siguen no son pocos los que prefieren guardar silencio sobre su experiencia. 
“La mayoría de la gente que sale no se atreve a dar la cara. 
Ana Azanza -una profesora de Jaén que realizó varias denuncias sobre este asunto- la han intentado dejar sin trabajo”, recuerda la ex numeraria -término utilizado para referirse a quienes adquieren compromiso de celibato- Carmen Charo.
En efecto, Opus Dei es sinónimo de poder, influencia y, al mismo tiempo, hermetismo. No es muy habitual que un numerario o supernumerario -el colectivo más numeroso, en el que se integran aquellas personas que están casadas- haga pública su condición como tal.
El mejor ejemplo está en las filas del PP, el partido político que más representantes opusinos acoge
Sin embargo, también hay miembros en formaciones ubicadas en la otra banda: es el caso de políticos de la antigua Convergencia Democrática de Catalunya o de Eusko Alkartasuna, ahora integrada en EH Bildu.
Se estima que, en total, hay 33.000 fieles del Opus Dei en España -a nivel planetario son 85.000-. 
Los medios de comunicación han especulado en varias ocasiones sobre quiénes son sus caras más conocidas -e influyentes-, algo que también han intentado revelar algunos ex integrantes. 
Sin embargo, se trata de una misión tan difícil como arriesgada.
 “Lo siento. Si su intención es dar nombres, no cuente conmigo. 
Ya me denunciaron por ello y no quiero volver a pasar por lo mismo”, afirmó a Público uno de sus ex miembros.
“Si tú dices que Fulanito es del Opus, tedenuncian. 
¿Acaso un cura o una monja se molestan si alguien dice que lo son?”, se pregunta desde un instituto de la provincia de Jaén la profesora Ana Azanza -responsable del blog Sin Miedo al Opus Dei-, quien recuerda otro caso muy significativo: en 2012, el ahora prelado –máximo representante- de esta orden, Monseñor Fernando Ocáriz, presentó una denuncia contra la página web Opus Libros -impulsada por otra ex integrante, Agustina L. de los Mozos Muñoz- debido a quehabía tenido la osadía de publicar su nombre en un listado de opusinos
La Agencia Española de Protección de Datos falló a favor del religioso.
Amparados en ese silencio, los integrantes de esta institución ultraconservadora de laIglesia Católica se dedican a desarrollar las tareas propias de un grupo de presión. 
“Su influencia en la actualidad es mucho mayor de la que estamos dispuestos a reconocer”, afirma Azanza.
En efecto, hoy continúan en los consejos de dirección de grandes empresas, e incluso mantienen la presidencia de importantes bancos: 
si bien la familia Valls ya no continúa al frente del Banco PopularIsidro Fainé -considerado “próximo” al Opus- sigue al frente de la Fundación Bancaria La Caixa. Hay más. 
La familia Botín, propietaria del Santander, también tiene importantes vínculos con la orden. 
“Es indudable que sus postulados extremos en materia religiosa pierden gas -señala la profesora-, pero en materia económica neoliberal siempre han estado ahí”.
También es posible encontrarlos en los principales ámbitos judiciales del país. 
Fiscales, abogados del Estado o magistrados del Tribunal Constitucional son algunos de los cargos que han alcanzado distintos juristas que se confiesan seguidores de Escrivá de Balaguer. 
“Hubo campañas para presentarse a oposiciones de jueces y fiscales, y consiguieron muchas plazas”, señala Charo.

jueves, 23 de febrero de 2017

La Audiencia Nacional condena a cuatro años de cárcel a Rodrigo Rato y a seis a Miguel Blesa

Una sentencia de 259 folios. Así concluye el juicio por las tarjetas black con penas de cárcel para dos de los principales banqueros de la historia de España. La Audiencia Nacional ha condenado al ex presidente de Caja Madrid, Miguel Blesa a 6 años  y al ex presidente de Bankia, Rodrigo Rato que resulta condenado a 4 años y 6 meses de prisión, las penas que solicitaba el fiscal Alejandro Luzón.
A los dos se les considera autores del delito y a los demas colaboradores. En el caso del ex director general de medios, Ildefonso Sánchez Barcoj, el tribunal le considera colaborador y tambien cómplice de la mecánica desarrollada y se le condena a dos años y seis meses.
El caso de las tarjetas black nació a raíz de una investigación de eldiario.es. Este medio descubrió un correo electrónico dentro de la cobertura periodística de Los Correos de Blesa en la que el secretario del consejo de Caja Madrid informaba de la existencia de estas tarjetas. El correo puso en marcha una auditoría de Bankia que desembocó en la investigación judicial y finalmente en esta sentecia que se ha conocido hoy.
Todos los acusados han sido condenados.
En el grupo de cuatro años de prisión y multa de nueve meses están: José Antonio Moral Santín (Izquierda Unida), Francisco Baquero (CCOO), Estanislao Rodríguez-Ponga (secretario de Estado de Hacienda), Antonio Romero (PSOE), José María de la Riva (PP), Rodolfo Benito (CCOO), José María Arteta (PSOE), Gonzalo Martín Pascual (UGT), Mercedes Rojo (PP, secretaria de Esperanza Aguirre), Francisco José Moure (PP), Jorge Gómez (PSOE), Juan José Azcona (CCOO), Gerardo Díaz Ferrán (CEOE), Pedro Bedia (CCOO) Darío Fernández (PP)
Por su parte, a José Manuel Fernández Norniella (exsecretario de Estado de Turismo) le han caído tres años de prisión.
Otros consejeros han sido penados con dos años y seis meses de prisión. Es el caso de: Ricardo Romerto de Tejada (PP), Ramón Espinar (PSOE), Alberto Recarte (que llegó a ser presidente de Libertad Digital pero iba como consejero por el PP), Jesús Pedroche (PP),  Ignacio de Navasqüés (Confederación de cuadros profesionales un sindicato conservador) y Luis Blasco (PP).
A la misma pena ha sido sentenciado el director general de Caja Madrid, Ildefonso Sánchez Barcoj, que también está inhabilitado para ejercer la actividad bancaria durante el tiempo de condena.
También cumplirán una pena de dos años y seis meses de prisión (pero con una multa de siete meses): Pablo Abejas (PP), Rubén Cruz (IU), Antonio Rey (CCOO), Antonio Cámara (PP y en su día secretario personal de José María Aznar), María Carmen Cafranga (PP), Javier de Miguel (PP), Ángel Eugenio Gómez del Pulgar (PSOE); Juan Gómez Castañeda (IU), Francisco José Pérez Fernández (PSOE), Miguel Abejón (UGT), Cándido Cerón (PP), Fernando Serrano (PP), Alejandro Couceiro (CEIM), José Acosta Cubero (PSOE).
A Rafael Eduardo Torres Posada (UGT), Beltrán Gutiérrez Moliner (PP), José María Buenavuentura (PP) les condenan a la pena de dos años de prisión.
En cuanto a los directivos, Matías Amat Roca, Ricardo Morado Iglesias, Ramón Ferraz, Mariano Pérez Claver, Enrique de la Torre (el secretario del consejo que estaba en el correo original), Juan Manuel Astorqui (director de comunicación), Carlos Martínez Martínez, Carmen Contreras, Carlos Vela, Rafael Spottorno (ex Jefe de la Casa Real) y Ramón Martínez Vilches les condenan a dos años de prisión.
A María Enedina Álvarez Gayol (PSOE)  la misma pena que a José Ricardo Martínez (UGT), dos años de prisión. 
A Arturo Fernández (el empresario), Virgilio Zapatero (ex ministro socialista con José Luis Rodríguez Zapatero) y Francisco Javier López Madrid (conocido por su amistad personal con el Rey Felipe), un año y seis meses de prisión.
Luis Gabarda (el director de gabinete de Blesa) tiene una pena de un año de prisión.
A Santiago Javier Sánchez Carlos (PSOE), Manuel José Rodríguez González (PP), Gabriel María Moreno Flores (CCOO) la pena de un año y seis meses. Por su parte, a Juan Emilio Iranzo (economista ligado a CEOE y al PP), Miguel Corsini Freese (PP), Jorge Rábago (PP) y Juan Arancil (PP) se les condena a un año. 

viernes, 17 de febrero de 2017

Mediana, demócrata y mujer: las tres cruces de Cristina de Borbón, por Marta Peirano

Cada vez que un niño dice que no cree en las hadas, muere un hada en algún sitio. Cuando un país entero deja de creer en las princesas, nace una cuenta en Suiza. Decía Boris Izaguirre que todo empezó a ir mal “cuando Iñaki y Cristina se compraron una casa en Pedralbes, el mejor barrio de Barcelona, por 7,5 millones de euros, y la gente empezó a preguntarse cómo podían permitírsela”. Pero la crisis de Cristina Federica de Borbón empezó el día que España se convirtió en democracia. O lo que es lo mismo, la culpa de todo lo que le ha pasado la tiene su padre, don Juan Carlos I, 
La Infanta Cristina tiene tres cruces: nació mediana, demócrata y mujer. Su padre quería regentar una monarquía moderna como la danesa, pero no tan moderna como para que fuera segunda en la cola del trono en lugar de la séptima. La Constitución Española dice que en el trabajo no puede hacerse discriminación de sexo, pero la línea sucesoria aún “prefiere el grado más próximo al más remoto; en el mismo grado, el varón a la mujer". Ojito, Leonor. Un descuido y te vas fuera.
El Rey obligó a sus hijos a crecer en un pabellón de caza lleno de tojos con nombre de opereta y también a estudiar. Y Cristina fue a la universidad pública y hasta abrazó la vanguardia convirtiéndose en el primer miembro de la familia real con un título universitario, casándose con un atleta olímpico y consiguiendo un trabajo en la Obra Social de la Fundación La Caixa. Todas las estrellas parecían bien alineadas cuando las monarquías democráticas empezaron a fliparse con plebeyas como Kate Middleton, Mette-Marit de Noruega y Mary de Dinamarca.
La infanta Cristina, tataranieta del káiser Guillermo II de Prusia, descendiente del Rey Sol y de la reina Victoria de Inglaterra, se había quedado atascada entre Downton Abbey y Jersey Shore. Cuando una periodista divorciada que no notaría una lenteja bajo siete colchones ni aunque viniera envuelta en alambre de púas se convirtió en reina, su única esperanza era el nº 11 de la calle Elisenda de Pinós.

Pedralbes (2004-2009)

La casa era irresistible, apropiada y se compró. Costaba casi tanto como la partida entera que el estado destinaba ese año a la Casa del Rey, 7,78 millones a repartir entre todos sus miembros. Pero ¿qué significa el dinero en un barrio como Pedralbes, donde todos los caminos van a la clínica Planas, cuando la familia Urdangarin vivía ya apretujada en un mísero apartamento de 300 metros cuadrados con tres hijos y los criados? La finca tenía más de 2.000 metros cuadrados, dos casas, tres plantas, diez baños, siete dormitorios, gimnasio, piscina y jardín. Cristina cobraba 1.800 euros por solucionar el hambre en el tercer mundo, Iñaki tenía dinero ahorrado y empezaba a hacerse un nombre con las consultorías deportivas. La hipoteca de más de 20.000 euros mensuales se iría sacando de aquí y de allí. Solo tenían que arreglarla.
Cuando después quisieron venderla pidieron 9,8 millones y les llamaron especuladores. Otra injusticia más, porque a los casi seis millones de la compra y los casi tres del arreglo, hay que sumarle al menos uno de sufrimiento. Los herederos del arquitecto Jose María Villalonga dicen ahora que los duques estropearon la finca pero había que ver cómo la dejaron: todas las ventanas, puertas y tuberías estaban podridas o rotas. El abogado Mario Herrera, su último inquilino, se calentaba las rodillas con estufas de gas. Había humedades, hongos y gotelé.
Las facturas de Aizoon del verano de 2008 de lugares como el Arlberg Hospiz del Tirol (6.627 euros), el Albergo S. Chiara de Roma (7.260 euros) o el Pestana Kruger de Sudáfrica (1.323,35 euros) o las tres noches en el Marqués de Riscal, en la Rioja Alavesa (1.573,54 euros) solo demuestran una cosa: los Urdangarin no tenían casa porque la suya estaba en obras. Mientras tanto, Felipe y su periodista estrenaban chimenea francesa, ventanas de suelo al techo, muros entelados y mármol travertino en el pabellón del Príncipe. Las obras de Pedralbes empezaron en 2004 y, cuando estaban casi acabando, se tuvieron que ir. Iñaki recibió una oferta de trabajo que no podía rechazar.

Washington (2009 - 2012)

Urdangarin no mentía cuando le dijo al juez que no recordaba muy bien lo que ganaba como directivo de Telefónica Internacional en Washington. Pensó que eran unos 350.000 euros al año y resultaron ser 1,4 millones. Pero ¿cómo va a saber un duque lo que le paga una multinacional? ¿O lo que cuesta un polideportivo? Los miembros de la Casa Real tienen preocupaciones más elevadas. Acusar a una Infanta de defraudar a la Seguridad Social por no saber si un miembro del servicio es doncella, telefonista o auxiliar administrativo, o por usar la tarjeta que no debe es absurdo.
“La Infanta nunca ha ido a renovarse el pasaporte o el DNI, así que es muy normal que no entendiera los detalles de cómo funcionaba su empresa”, decía Kyril Saxe-Coburg en una entrevista al Vanity Fair. Como Miss America, el objetivo de la Infanta Cristina era y ha sido siempre conseguir la paz en el mundo y tener su propio apartamento. Y el de su marido era abrirle a Telefónica las puertas de EEUU y América Latina, un trabajo que un deportista está especialmente preparado para realizar.
En democracia la realeza trabaja, pero por prestigio y generosidad, nunca por los beneficios económicos que se puedan derivar de sus actividades. Nada podían saber los duques de contratos y facturas. Telefónica ya se ocupaba de pagarlas, incluyendo el alquiler de 7.500 euros mensuales o los 16.000 euros por cabeza que costaba el colegio privado de sus cuatro hijos. Naturalmente, los niños pasaron del Liceo Francés de Barcelona al Lycée Rochambeau de Bethesda, para no perder el francés. Prueba de la satisfacción de la empresa con su presidente del Comité de Relaciones Institucionales es que, medio año después de declarar ante el juez Castro, Telefónica renovó el contrato con Urdangarin, incluyendo el blindaje de 45 millones de euros en caso de cancelación. Cuando, en el verano de 2012, el duque pidió su excedencia temporal lo hizo por iniciativa propia y no porque se lo mandara Fernando de Almansa, el entonces jefe de la Casa del Rey, como han dicho las malas lenguas.
La casa de Leland Street era bonita, el barrio estaba bien. El único negro que habían visto los niños fue Barack Obama, cuando venía a visitar a gente como el periodista George Will. Pero tenía solo siete habitaciones y cuatro baños; hay que imaginarse lo que era aquello cuando juntaban a los cuatro niños con los miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado. Porque España todavía invierte cuatrocientos mil euros anuales en proteger a los Urdangarin, repartidos en cinco policías que cambian cada tres meses, con sueldo, casa y dietas.
Al principio, lo peor era no poder volver a casa porque se la habían alquilado a un amigo de Don Juan Carlos, el príncipe Sheik Hamed ben Hamed al-Hamed, por 36.000 euros mensuales. Después de la imputación de Iñaki, ya no pudieron volver a ningún sitio. Por eso se fueron a Aspen, donde no les conocía nadie. Pasar la nochevieja esquiando, bebiendo ponche y comiendo pavo relleno con arándanos puede costar el equivalente al producto interior bruto de un país pequeño, pero proteger a tu familia de la vendetta de una sociedad que ha perdido los valores, eso no tiene precio.
Fue a Aspen donde el Rey don Juan Carlos mandó a Fernando de Almansa, que además de jefe de su casa era vizconde del Castillo de Almansa y consejero de Telefónica, para pedirles que tuvieran un cariño con la institución y renunciaran a sus derechos dinásticos. Cuando eres la séptima, pensarían, qué más te da. Llegó con el secretario general de la empresa, Ramiro Sánchez de Lerín y Cristina los mandó de vuelta con cajas destempladas. Como castigo, el Rey aprovechó su penúltimo discurso navideño para decir que “cualquier actuación censurable deberá ser juzgada” y que “la Justicia es igual para todos”. Que tiene gracia, siendo como es el único exento en esta monarquía tan moderna donde “la persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad”.
Las navidades pasan y el círculo se cierra, pero Cristina no quiere renunciar ni divorciarse. Los únicos miembros de la familia real que les hablan son la Reina Sofía y la Infanta Elena. A finales de agosto de 2012, Iñaki Urdangarin hace público un comunicado: “Ante la posibilidad de que el procedimiento judicial abierto y en el que estoy incurso pudiera tener alguna incidencia negativa para el Grupo Telefónica (…) he decidido solicitar a la compañía una excedencia temporal, la suspensión de mi contrato y de mis funciones”.
Dicen que César Alierta le había fichado sin ganas y que estaba esperando la llamada de Almansa para desficharle sin más. Iñaki dijo que era temporal y que "regreso de Washington a Barcelona con la intención de volver a desarrollar con la compañía nuevas actividades en el futuro". Así es como la Infanta, su marido y sus cuatro hijos volvían a la casa de sus sueños. Solo que Washington había sido una burbuja. De vuelta en Barcelona, los Duques se encontraron con un muro de franca hostilidad.

Pedralbes (agosto de 2012- agosto de 2013)

No podían salir de casa sin que alguien los llamara chorizos. La gente se agolpaba en la puerta del cine y los restaurantes para increparlos al salir. La prensa se escondía bajo los coches, en los arbustos, para fotografiarlos. Los vecinos de Pedralbes prohibieron a sus hijos relacionarse con los Urdangarin. La familia real se había cerrado como una ostra. Ese verano, Cristina tuvo que cambiar las queridas playas de Palma por las de Bidart, que en lugar de veleros tienen surfistas y terrazas con menú del día; y el Palacio de Marivent por la casa de su suegra. La única familia que tenía era ahora el clan Urdangarin-Liebaert.
Hasta la tradicional comida de Navidad se celebró aquel año en Vitoria, en el restaurante Felipe, mientras que el otro Felipe leía el evangelio en la Zarzuela con su mujer, sus majestades eméritas, la infanta Elena, las hermanas de Don Juan Carlos, la tía Irene de Grecia y todos los sobrinos y nietos de don Juan Carlos menos cuatro. En enero de 2013, la foto del Príncipe Felipe ignorando a sus sobrinos durante la final del mundial de balonmano en el Palau de San Jordi dio la vuelta al mundo en un segundo. En abril de 2013, la Infanta volvió a modernizar a la monarquía española convirtiéndose en el primer miembro de la familia real en ser imputada por un juez.
A la ignominia del juez Castro y se le sumó una venganza que, como es natural, hizo llorar de felicidad a un pueblo sediento de sangre. Dos meses después de la imputación, el exsocio de Urdangarin, Diego Torres, filtraba unos correos personales del duque cuyo contenido conocemos todos. La Infanta supo, pocas horas antes de que se enterara España, que su marido había cambiado la llama olímpica por el fuego de un hogar ajeno. O no tan ajeno, porque implicaba al mejor amigo del duque, testigo de su boda y compañero en el FC Barcelona.
En el ínterin, el resto del mundo supo también lo que pensaba Urdangarin de su cuñada, la princesa Leticia, de su suegra y de los Aznar. Con la cabeza alta y el corazón roto, Cristina se mudó con la familia a Suiza, donde la renta per cápita es la cuarta del mundo y ser paparazzi es ilegal. Iñaki se quedó en Barcelona para vender la casa.

Ginebra (agosto de 2013)

Isidre Fainé, presidente de Gas Natural Fenosa y de La Caixa y su jefe durante años, había mandado a Cristina a Ginebra con un sueldo de 238.000 euros brutos al año y todos los gastos pagados, incluyendo casa, dietas y colegio. Pero, con los bienes embargados y dos fianzas pendientes de 14.957.262 y 2,7 millones de euros cada una, no quedaba otra salida que el pluriempleo. Quiso la suerte que uno de los mejores amigos de su padre, el príncipe Karim al-Hussayni, necesitara urgentemente una asesora para la Fundación Aga Khan. Dicen que cobraba unos 300.000 euros por coordinar las iniciativas filantrópicas de la Fundación y de la Aga Khan Trust for Culture, pero el dato no ha sido confirmado de manera oficial.
Como cualquier mujer que consigue no un trabajo sino dos en plena crisis, Cristina celebró la nochevieja en el Intercontinental Le Grand de París con su familia y con veinticinco de sus amigos más cercanos. La cena en el Café de la Paix, a 500 euros por barba, despertó la ira de los envidiosos, que en los meses siguientes también criticaron sus estancias en el exclusivo Adlon de Berlín y sus vacaciones en La Toscana. Le recriminaban a la Infanta seguir viviendo a todo trapo cuando poco antes había pedido una rebaja de su fianza, cosa que el juez le había negado, atentando gravemente contra su derecho de defensa y contra su dignidad real. Pero no fue por no poder pagarla. Era un problema de contrición.
Consideraba el juez Castro que Cristina de Borbón no merecía la rebaja porque no había mostrado ni culpa ni arrepentimiento. “Nunca se ofreció voluntariamente a dar su versión de los hechos; que incluso antes de su inicial convocatoria judicial se negó a hacerlo hasta que a su estrategia procesal le convino lo contrario; y que en su declaración, a la que se llegó con gran esfuerzo, no se advirtió el más mínimo reconocimiento de los hechos, ni tan siquiera a título de error o imprevisión, actitudes que son totalmente legítimas en el marco jurídico, pero escasamente afines a la de quien dice haberse prestado a reparar un daño". Esta era la clase de mezquindad a la que se enfrentaban los duques. Todo empeoró con la abdicación del Rey.

De Juan Carlos I a Felipe VI

Decía Woody Allen que lo bueno de ser pobre es que puedes cumplir los 70 sin que tus hijos te declaren incompetente mental para poder quedarse con tu patrimonio. Al pobre don Juan Carlos le retiraron por rico, por rey y por haber querido una democracia moderna en un país que no lo era. El Rey será inviolable pero tuvo que abdicar cuando mejor se lo pasaba, disparando elefantes en Botsuana con su amiga Corinna, y todo porque se rompió la cadera, vaciló en un desfile y a su yerno favorito se le daba mejor la pelota que los números. Cuando el teniente coronel Tejero dijo que no había asaltado el Congreso para eso, se refería a esto, su serenísima. Monarquía es no tener que decir nunca lo siento. Democracia es abdicar.
Monarquía es no tener que decir nunca lo siento. Democracia es abdicar.
Los Urdangarin siguieron la investidura por la tele, como si fueran primos terceros. El 7 de enero de 2014, con el informe de Hacienda en la mano, el juez había vuelto a imputar a Cristina por doble fraude fiscal. Los correos filtrados de Urdangarin habían puesto en evidencia lo que ya sabíamos todos: que casarse con una divorciada que ha hecho carrera en la televisión tiene consecuencias directas y a menudo hilarantes. Al nuevo Rey Felipe VI le faltó tiempo para revocarles el título de Duques de Palma que les había regalado su padre cuando se casaron en 1997. Desde entonces, los únicos actos públicos que comparten con su familia son funerales: el de Kardam de Bulgaria y el del infante don Carlos de Borbón Dos Sicilias. Y lo que es peor, Cristina tuvo que solicitar una baja temporal sin sueldo de su trabajo en La Caixa hasta que finalizara su comparecencia en el caso Nóos, porque los estatutos de la Fundación no permiten que sus directivos sean imputados en causas fiscales. Tres semanas después se reincorporó al trabajo. La caja de Fainé entiende que los delitos por los que se juzga a la Infanta nada tienen que ver con la actividad que desempeña en la Obra Social y, por lo tanto, no hay incompatibilidad. Ahora dicen que Cristina dimitirá definitivamente de su puesto para dedicarse de lleno a  la Fundación Aga Khan, incluso que se mudaría a Lisboa donde su jefe se acaba de comprar el palacio de Henrique Mendoça por 12 millones de euros.
En cualquier caso, es difícil imaginar a una persona de sensibilidad elevada viviendo en Suiza con 300.000 euros al año. Cristina paga 5.000 euros mensuales por su ático de 200 metros cuadrados en la Rue de les Granges, en el barrio de Florissant. La Ecole International de sus cuatro hijos cuesta 114.000 euros anuales. El bufete de Roca que la defiende cuesta unos 150.000 y Mario Pascual Vives, que defiende a Urdangarin, rondará los 50.000. Ya han tenido que deshacerse de gran parte del servicio. Pronto no tendrían para comer.
Los 6.950.000 euros de la malaventa de Pedralbes se fueron tan pronto como habían llegado. Cuando imputaron a Iñaki, la hipoteca era todavía de 4,4 millones, más el casi medio millón de euros de su cancelación, las fianzas y la deuda de Iñaki con Hacienda, que era de 253,705 euros. La culpa de esta última pella la tuvo, por cierto, el Rey Juan Carlos. Como a cualquier pareja que empieza, el padre les había dado 1,2 millones para la entrada de la casa, sin aclarar si era un préstamo o un regalo. Cómo podía saber Iñaki los peligros del dinero real, aunque venga del rey himself, cuando lo declaró como donativo. Y cómo podía saber la Infanta que Iñaki ya lo había declarado cuando lo puso como préstamo en su propia declaración.
El descenso de la Infanta refleja el respeto que le tiene la moderna monarquía con la que soñaba su padre a la institución que la vio nacer. El Ayuntamiento de Palma de Mallorca retiró su nombre de calles, plazas y paseos. El de Murcia, también. Cuando Ada Colau le quitó la Medalla de Oro que le había dado el alcalde Pasqual Maragall en 1997, Josep Garganté de la CUP propuso quitarle todos los honores a todos los miembros de la dinastía borbónica. Cuando le tocó bajar la rampa de los juzgados de Palma el 8 de febrero de 2014, la Jefatura Superior de la Policía Nacional en Baleares aconsejó que lo hiciera en coche para garantizar su seguridad. Ella misma decidió hacer a pie los últimos metros, demostrando que no tenía miedo de nada ni de nadie. Rodeada por 200 agentes de seguridad.
Pase lo que pase con el caso, el daño está hecho y es permanente. Los exduques de Palma son víctimas del capricho de don Juan Carlos, que como padre soberano del pueblo español, tenía la responsabilidad de dar al pueblo lo que necesitaba y no lo que quería. Algo presagiaba el escudo del Ducado de Palma con su árbol arrancado y un lobo escuchimizado con la lengua fuera lampasado de gules. El árbol arrancado es claramente su casa, de la que Cristina y los suyos han sido expulsados en una persecución que sólo se puede calificar de jacobina.
El lobo famélico es un pueblo que envidia a la realeza porque no entiende las cosas de la sangre. Es un lobo cubierto de tiña, una metáfora que se entiende bien. Todos esos amigos de Iñaki diciendo ahora que se le subió a la cabeza, que se creía por encima del bien y del mal. ¿Cuántas medallas ganaron? ¿Cuántas princesas besaron? La soledad es el precio de las grandes alturas y allí no hay lugar para arrepentimientos. Cuando las cosas no tienen remedio no debe pensarse más en ellas; lo hecho, hecho está.